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Desgano de la vida, del aire. De existir.
Se me agotan las palabras.
Se me arrancan las letras.
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"Elige la vida. Elige un empleo.
Elige una carrera. Elige una familia.
Elige un televisor grande que te cagas.
Elige lavadoras, coches, equipos de compact disc y abrelatas eléctricos.
Elige la salud, colesterol bajo y seguros dentales.
Elige pagar hipotecas a interés fijo.
Elige un piso piloto. Elige a tus amigos.
Elige ropa deportiva y maletas a juego.
Elige pagar a plazos un traje de marca en una amplia gama de putos tejidos.
Elige el bricolaje y preguntarte quién coño eres los domingos por la mañana.
Elige sentarte en el sofá a ver teleconcursos que embotan la mente y aplastan el espíritu mientras llenas tu boca de puta comida basura.
Elige pudrirte de viejo cagándote y meándote encima en un asilo miserable siendo una carga para los niñatos egoístas y hechos polvo que has engendrado para reemplazarte.
Elige tu futuro. Elige la vida.
Pero, ¿por qué iba yo a querer hacer algo así?
Yo elegí no elegir la vida.
Yo elegí otra cosa. ¿Y las razones?
No hay razones."
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Alice está triste.
Es pésima, en todo.
Tan mala, tan asquerosa que ni las letras le salen.
Hasta su vómito literario es malo.
Debe ser el reflejo de la mala persona que es.
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Tan tonto, ¡tan estúpido! -pensé mientras prendía mi cigarro favorito- el que crea que ahora puedo estar con otros, el que tenga la osadía de pensar que será como antes, en la crónica de los ciegos temerosos se [auto]cataloga como el supremo, pues, es él el que está en tiempos pasados, es él el que tiene la inmadurez en su sombra, incapaz de percibir que yo estoy lista, muy lista, más que él. Ya no existen miedos, el pensar en compartir a su lado hasta la putrefacción no me atormenta, por el contrario, quiero hacerlo. Sin embargo, es está tan estúpidamente enceguecido que podría apostarle al mayor de los demonios que no ve que esta es una respuesta a su propuesta, le digo que sí; le digo que acepto, pero él no lo nota. ¿Cuál es el problema? que no soy tan clara como la aritmética, difícil -he resultado- para su comprensión, ¡oh ingenuo ser! te enamoraste de la Pandora que va más allá de tu cuadrado perfecto, de esa mente que sigue las instrucciones sin error, en el cual el mayor riesgo, el misterio más tormentoso es denominado 'teoría', pero yo no soy teoría ni soy ley. Soy la que quiere algo muy simple, pero que le complica ferozmente y se basa en la [no tan] lógica de que tienes todo lo material, pero no es lo que busco/necesito/deseo/quiero, lo que mi ser anhela es un todo metafísico, algo más allá de lo que mis manos sienten. Tan pequeño, tan encerrado en una caja de fósforos de oro, tan absorbido por un sistema que le hace pensar que necesita cosas que no le ayudan a vivir, piensa con certeza de cristal que aunque tiene aquello, un algo [no tan] básico, podría tener otro simplemente porque es mejor en esto y en esto otro (bla blas de aquellos que me bloquean el cerebro) aunque es mentira, JURA que porque tiene más colapsada una pantalla que le acerca a la gente será querido en serio, más aún, de esa manera metafísica que jamás alcanzará porque la codicia le encoje y encoje a su al rededor, porque son el aquelarre de los cegados. Para llegar más allá aún de lo que mi convicción puede tolerar, quiere que me ponga una venda para entrar ahí y no solo saludar, sino que, ser parte de aquello que tanto aborrezco, porque una vez que se deja atrás el puente de la niñez caprichosa, volver ahí es un insulto al tiempo, ese tiempo que no perdona, que pasa sin piedad para todos, demasiado doloroso y absurdo para mi.

Al prender otro cigarro, logré ver el abismal túnel que hay entre él y yo. ¿Alguna vez han sentido un bisturí abrirles la piel?, es rápido y ardiente, un dolor agudo; de aguja; de acero; del alma. Eso sentí, esa sensación inmediata y un poco sanguinaria al ver que tan cercanamente lejanos estamos. Recordé su voz y su cara de desagrado cuando me ve fumar, por un segundo irreal le escuche decir "no fumes tanto", intentando separarme de mi cable a tierra, como si el suicidio optativo y lento estuviera mal, como si eso fuera el peor error. No obstante, taparse los ojos con las manos abiertas ante el mundo injusto desde su enorme casa es lo correcto, siguiendo una vida que para mi es vacía y no solo eso, sino que llena de malos agradecimientos, ya que, para ese infante nada es suficiente, nunca se está satisfecho, y yo, me conformo con inhalar humo, sentarme un rato a bloquear mis pensamientos y reactivarlos después [con mis libros que son mi eje], ni siquiera me apetece el contacto humano en realidad, ¿cómo hacerle comprender cuanto detesto al hombre? cuándo comprenderá que no necesito de otros para estar en armonía, los que me llenan son los que después de muertos me acompañan con sus letras y sabiduría. Qué frustración me invade, una presión en el pecho de rabia, de esas rabias profundas como un verdadero berrinche de bebé. ¿Algún día logrará entender que para poder ver solo hay que encender la luz?, es cosa de extender la mano y arriesgarse.


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'Que no olvides', 'que sepas', que incluso en el silencio y la distancia, estás en cada segundo que me quita la vida revoloteando con tu recuerdo en mi cabeza.
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"-Sufrí con ella tanto que muchas veces estuve al borde del suicidio.
"Y, no obstante, aun así, aun sabiendo de antemano todo lo que luego me sucedió, habría corrido a su lado."
"Por supuesto", pensó Bruno. "¿Y qué otro hombre, muchacho o adulto, tonto o sabio, no habría hecho lo mismo?"."
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Hoy tuve nostalgia de ti.
Me vieras, ya no soy la misma, creo que de quién te enamoraste poco queda en mi.  También cambiaste, puedo percibir en la distancia y el silencio, que eres otro.
Ya no somos, ni seremos aquellos que fuimos, las promesas y las sonrisas quedaron bajo la alfombra de los recuerdos armados y destruidos. Y cuánto nos quisimos se combina con un pasado engorroso, misterioso, confuso.
¿En qué momento dejé de retener tu olor en mi memoria?, ya no sé cómo fui; cómo fuiste; qué habremos construido ni qué derrumbamos. Tanto tiempo sin expresar algo, sin armar oraciones y ahora, solo regalo confusiones que no están confundidas, que no extrañan pero recuerdan, que no saben qué recuerdan pero no olvidan.
Hoy tuve nostalgia de ti. Tu buen corazón, y mi mierda mental.
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Ven viejita mía, duérmete conmigo. Déjame acompañarte en tu último viaje, ahora que llegarás al sol.
Sonríeme de nuevo, permíteme grabar esa sonrisa para que en mi memoria quede por siempre, quiero recordarte bien alegre.
No te muevas tanto, no hagas tanto esfuerzo si con solo respirar nos inundas de ti, nos das un poquito de tu paz.
Tócame la mano, quiero sentirte para recordar tu tacto, tu piel suave con olor a tu crema de lechuga y tus arrugas llenas de experiencia, toda una vida dándole la espalda a la mala racha.

Y es que ahora que te vas por siempre de mi lado, no sé como verbalizar el dolor que siento, pero a la vez esa felicidad de haberte conocido y amado de la forma en que lo hice... quizás me callé mucho, debí ir marcar más presencia... debí estar más, pero el tiempo ya pasa y no sirve de na'h arrepentirse. Soy feliz porque tuve la opción de amarte y lloro sabiendo que te me vas, pero a todos nos llega la hora y tú lueguito debes volar.

Te amaré hasta que mi memoria no me lo permita... y aún así estarás en lo más profundo de mi alma.
Hasta siempre vieja loca, que este viaje sea el más hermoso y el más tranquilo de tu existencia... descansa de esta vida cruel.
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Nunca tuve las palabras correctas, es que jamás he sabido lo que quiero.
Jamás supe cuanta azúcar derramar sobre el café, ni los límites del amor,
no he logrado dimensionar cuanto humo al día es capaz de asesinar,
ni sé cuando juntar los dientes.
No sé a qué dirección avanzar. Yo improviso en el camino.
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El cielo me habla como un tartamudo, y no le entiendo lo que dice. Dios me tira mierda porque estoy muy sorda, porque no comprendo, porque esta fue mi voluntad. Pero me esfuerzo por entender esa repetición de sonidos y me parece una llovizna, no una tormenta. Se enfurecen porque no me llegan los mensajes y no obedezco. Se molestan porque tomo café en vez de té verde, porque fumo en vez de correr, porque lloro en vez de reír. Pero mis oídos están tapados, y lo divino no sabe expresarse.

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Es fácil mirar a la gente y hacer juicios rápidos sobre ellos, sus presentes y sus pasados, pero estarías asombrada ante el dolor y las lágrimas que esconde una sola sonrisa. Lo que una persona muestra al mundo es sólo la minúscula faceta del iceberg escondido de la vista. Y la mayoría de las veces, está marcado con grietas y cicatrices que recorren todo el camina hasta los cimientos de su alma.

Acheron.


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Entonces... No soy un número, soy la matemática.

Soy más que eso.
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colapsa mi mente, su melodía me vuelve loca.
Me absorbe, me saborea, me vomita.
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Los ángeles lloran las injusticias de este mundo.
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Extranjera en mi propia tierra.

Charles Bukowski

No era mi día. Ni mi semana, ni mi mes, ni mi año. Ni mi vida. ¡Maldita sea!