Soy una mala novia, una pésima amiga, doy asco como compañera, soy una mierda de persona. Pero, al menos, intento ser una buena hija.
Abandonos escondidos tras un día nublado.
Puertas cerradas, teléfonos descolgados, juntando las cortinas
para que los rayos de la injusticia no traspasaran su piel.
De un golpe rompió su timbre, desenchufó su computador...
Sólo por un motivo. Ella odia sus cumpleaños
y el cinismo que lo rodea, por eso siempre ha sido
"algo rara"
Puertas cerradas, teléfonos descolgados, juntando las cortinas
para que los rayos de la injusticia no traspasaran su piel.
De un golpe rompió su timbre, desenchufó su computador...
Sólo por un motivo. Ella odia sus cumpleaños
y el cinismo que lo rodea, por eso siempre ha sido
"algo rara"
Patética. Sí, patética. Lo soy, lo estoy.
Tus palabras ya recitadas... cuando me las dices
suenan como la caca de la caca.
Idiota, estúpida y patética.
Tus palabras ya recitadas... cuando me las dices
suenan como la caca de la caca.
Idiota, estúpida y patética.
Soy una desterrada de mis sentimientos,
una nebulosa... Una célula de nada.
Quien odia y respeta a los dioses,
la que sufre y puta que sufre con la injusticia
porque a veces... La vida es injusta y dolorosa.
Y soy feliz, siempre, cuando sufro y cuando sonrío...
Pero ella, tan buena, tan luchadora no se merece
lo que le ha tocado, tanta sangre y sudor perdidos.
No debería respetar a Dios, él debería arrodillarse ante
las víctimas de las jugarretas de anda saber quien,
aquellos mortales que caen más abajo del núcleo de la tierra,
y que sin uñas llegan a la superficie.
Y me saco el sombrero por ellos...
una nebulosa... Una célula de nada.
Quien odia y respeta a los dioses,
la que sufre y puta que sufre con la injusticia
porque a veces... La vida es injusta y dolorosa.
Y soy feliz, siempre, cuando sufro y cuando sonrío...
Pero ella, tan buena, tan luchadora no se merece
lo que le ha tocado, tanta sangre y sudor perdidos.
No debería respetar a Dios, él debería arrodillarse ante
las víctimas de las jugarretas de anda saber quien,
aquellos mortales que caen más abajo del núcleo de la tierra,
y que sin uñas llegan a la superficie.
Y me saco el sombrero por ellos...
Estoy descompuesta mentalmente,
se me caen los pensamientos,
me abandona la cordura tal como las hojas dejan a los árboles.
Agoniza mi tranquilidad,
las pesadillas inmovilizan mis brazos,
y acá estoy lamentándome.
se me caen los pensamientos,
me abandona la cordura tal como las hojas dejan a los árboles.
Agoniza mi tranquilidad,
las pesadillas inmovilizan mis brazos,
y acá estoy lamentándome.
"Cuando nos transformamos radicalmente, nuestros amigos, los que no se han transformado, se convierten en los fantasmas de nuestro propio pasado; su voz resuena en nuestros oídos como si viniera de la región de las sombras, como si nos oyésemos a nosotros mismos, más jóvenes, pero más duros y menos maduros."
F. Nietzsche
F. Nietzsche
Alice quiere hablar
Mi ventaja de no ser ni Cortázar, ni Huidobro es que la caca que escribo nadie la critica, lo que pienso a nadie le importa, lo que siento siempre lo disfrazo con una sonrisa y mis penas de antaño se cubren con la polera manga larga.
Johnny Cash
I hurt myself today
To see if I still feel
I focus on the pain
The only thing that's real
The needle tears a hold
The old familiar sting
Try to kill it all away
But I remember everything
What have I become
My sweetest friend
Everyone I know goes away
In the end
And you could have it all
My empire of dirt
I will let you down
I will make you hurt
I wear this crown of thorns
Upon my liar's chair
Full of broken thoughts
I cannot repair
Beneath the stains of time
The feelings disappear
You are someone else
I am still right here
What have I become
My sweetest friend
Everyone I know goes away
In the end
And you could have it all
My empire of dirt
I will let you down
I will make you hurt
If I could start again
A million miles away
I would keep myself
I would find a way
¡Que alucinación la mía!, aquello que sentí al respirar fuerte e introducir en mi para perder mi autocontrol y dejarme llevar por mis sentidos. Que pretenciosa, el poder creer, soñar, que con borrarme de la razón he de cambiar el mundo.
Que sabor más amargo el de la decepción. Es una navaja que te parte por dentro, te destruye y te hace más fuerte. Pero lo cambia todo, cambia todo aquello que parecía ser tan perfecto, arruina aquello que te volvía pleno.
Aunque el mundo lo vea como algo pequeño, a mi me dio una infelicidad tan grande, y ese maldito sabor amargo no me abandona... ¡Dios! No me abandona.
Aunque el mundo lo vea como algo pequeño, a mi me dio una infelicidad tan grande, y ese maldito sabor amargo no me abandona... ¡Dios! No me abandona.
A la cony le faltaban sólo 10 días para cumplir 1 año sin autoflagelarse, era un verdadero logro. Pero como humana, no resistió... Falló, cuando sólo le faltaban 10 días para cumplir un año...
Durante toda mi existencia me han despreciado, mirado un tanto raro... Y humillado con el silencio. Quizás la locura sea la cruz en mi frente, puede que mi condición de cronopio me haya encasillado o también podría haber pasado que el manifiesto que guiaba mi vida era demasiado complicado para simples mortales incapaces de comprender la magnitud de lo que soy. Aún así, sobreviví ante el desprecio del mundo y del propio.
El hecho, del porqué escribo esto, es nada más que el cambio inesperado y abrupto de esta forma de vida, y nada tengo que ver yo con aquella extraña situación. Más bien, es la aceptación repentina que me ha quitado el aliento dejándome en un estado de perplejidad y sumamente anonadada. Para ser franca, no estoy interesada en la vida social vacía, inepta y sin mayor motivo que la ausencia de soledad. Yo amo mi soledad. Así que como ellos mismos me enseñaron a defenderme de aquellos actos de aislamiento hacía mi persona, preferiría que no me den su mano, ya que podría rompérselas, sólo como acto de defensa personal... Sólo para no volver a sentirme herida. Los malditos somos los elegidos para ser diferentes, somos lo que nadie nunca más podrá ser.
El hecho, del porqué escribo esto, es nada más que el cambio inesperado y abrupto de esta forma de vida, y nada tengo que ver yo con aquella extraña situación. Más bien, es la aceptación repentina que me ha quitado el aliento dejándome en un estado de perplejidad y sumamente anonadada. Para ser franca, no estoy interesada en la vida social vacía, inepta y sin mayor motivo que la ausencia de soledad. Yo amo mi soledad. Así que como ellos mismos me enseñaron a defenderme de aquellos actos de aislamiento hacía mi persona, preferiría que no me den su mano, ya que podría rompérselas, sólo como acto de defensa personal... Sólo para no volver a sentirme herida. Los malditos somos los elegidos para ser diferentes, somos lo que nadie nunca más podrá ser.
Mi camarada, compañero, amigo, hermano... Mi otra mitad,
que cuando respiras me quitas el aire
cuando tu corazón palpita me arrancas la vida
y tus ojos -amantes- me miran mientras sueño
y así logras observar mucho más allá de mi piel.
que cuando respiras me quitas el aire
cuando tu corazón palpita me arrancas la vida
y tus ojos -amantes- me miran mientras sueño
y así logras observar mucho más allá de mi piel.
No pienso, ni existo. Soy la neblina de la madrugada invernal, el beso perfecto en la tarde otoñal en una banca gastada. Soy el recuerdo en blanco y negro que ilumina tu rostro. Soy creadora y creación, un espécimen, un aborto, una esperanza. Recorrerme es entrar al laberinto de pasto seco, suplicando la autotortura y flagelación. Me arranco entre los dedos del amor y me acobijo en la desgracia. Mi mente es un puente vertiginoso que disfruta de los detalles, las elocuencias y la falta de comprensión. Soy soñadora de cosas pequeñas, me alimento de la sonrisa de extraños, de la mirada depresiva de quién sólo da vueltas en círculos por la calle, de un gesto de comprensión. Y no pido grandes cosas, no pido nada extraordinario. Ni cielos, ni volcanes. Sólo un minuto de silencio para mi soledad, de cariño para la sangre.
Soy la música de un violín, el orgasmo que se escucha cuando canta el piano... La tierra que se pisa y el dolor. La que le da forma estas letras, soy nadie y lo soy todo, una unión de manos e incluso me atrevería decir que soy la película que arranco tu sueño más de una noche. Tengo la capacidad de convertirme en todo aquello que la rutina no me permite ser. Y es que, nunca fui muy buena con las normas, con la rutina, con el compromiso. Yo soy el adiós permanente. Simplemente seré siempre el hasta nunca.
Soy la música de un violín, el orgasmo que se escucha cuando canta el piano... La tierra que se pisa y el dolor. La que le da forma estas letras, soy nadie y lo soy todo, una unión de manos e incluso me atrevería decir que soy la película que arranco tu sueño más de una noche. Tengo la capacidad de convertirme en todo aquello que la rutina no me permite ser. Y es que, nunca fui muy buena con las normas, con la rutina, con el compromiso. Yo soy el adiós permanente. Simplemente seré siempre el hasta nunca.
¿Qué podría decirte? No me lo esperaba, no fue mi intención ser una mala persona otra vez. Es que los clichés del amor son frágiles y repetitivos, yo soy un chocolate para el paladar de la tentación, bueno ya saben... Nadie espera que pasen estas cosas. Yo creí que podríamos ser algo grande cuando era obvio que no seria así, y tu con tus tiernos ojos me miras desesperado porque ignoro tu sonrisa, pero no sé como decir que no quiero que sientas lo que sientes, ya que cada día que pasa incrementa esa sensación en ti a la cual yo renuncie al responder ese beso que junto a su lengua trajo hacía mi grandes cosas, proyecciones, ilusiones que no me parecen utopías fantásticas de lo que podría ser si mi inestabilidad no me convirtiera en lo que soy. Yo quisiera saber cómo hacerte entender de la mejor manera que no creí que el orden cósmico de las cosas que siempre me atrae a esta situación tan familiar fuera a suceder contigo. Así que querido mío, de eso que no fue necesario una sólida jugada de ajedrez, te pido disculpas por no ser fiel a lo que nunca tuvimos en realidad. Ahora me quede en aquellos brazos de esperanzadores sueños que no quiero arruinar con confusiones absurdas. Absurdas como esta humilde servidora.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Charles Bukowski
No era mi día. Ni mi semana, ni mi mes, ni mi año. Ni mi vida. ¡Maldita sea!