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Su despedida fue precisa y tajante.
-Prefiero morir antes de matarte.
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Ser imperfecto duele, incluso cuando la máscara es casi impenetrable la más mínima grieta puede ser mortal. Las arrugas trizan la porcelana, el dolor y la angustia no tienen piedad, las noches sin dormir pasan la cuenta. Somos títeres, somos un chiste, las obras de los dioses, los bufones de Dionisio y por más dulce que sea la alegría, más tóxico se vuelve el dolor.

El riesgo de vivir... Ser dulcemente frágiles, sumamente estúpidos.
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Todos hemos cambiado desde ese día en el que os conocí.
Algunos os habéis quedado conmigo, otros no.
Algunos volvisteis, otros no deberías haberos quedado.
Fin a fin, todos cometemos errores y experimentamos cambios.
Algunos para bien personal y mal global, y viceversa.
Y todos creemos que tenemos razon.
No voy a juzgar esos pasos que tan poco me importan, y espero que hagáis lo mismo.
Todos dicen que tiempos pasados fueron mejores...

Emily
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Me abraza torpemente, se calienta de a poquito se le va notando y se entusiasma, yo me entusiasmo con él y lo beso, como si el mundo estuviera en su apocalipsis, me trago su lengua y absorbo su cuerpo lo amarro con mis piernas y me aprovecho de ser hiperlaxa para hacer algunas cosas raras. Entonces, empieza el baile que a veces parece batalla bestial, el mundo se mueve, el reloj fallece y yo grito, me muevo y grito extasiada.

Llega la muerte, el cansancio y el cuerpo se rinde, transpirados nos abrazamos y me río sola, por la cosas que digo cuando hago el amor, me río porque hice el amor, me río porque me enamoré de él.
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Llegará el día en que bailaré sobre tu tumba, si no puedo bailar, me arrastraré sobre ella.
John Katzenbach
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Puedo ver desde mi ventana como mi fortaleza se rompe,
como mi alma se triza.

Puedo ver como en la lluvia mis lágrimas se mimetizan,
me hacen ver menos mal.

Puedo sentir como esa sensación se apodera de mi mente,
me absorve, me domina...
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Una palabra, un susurro... Si sólo me dijeras "no te vayas", no te arranques. Pero tu silencio, mata, la aceptación tan sencilla, tu eres tan dócil. Un por favor, sólo pido un no, un quédate, un te acompaño, un cállate mierda.

Soy agua en tus manos, no luchas, no peleas... Sufres, sufres y sufres. Das un sí tras un sí, como amaestrado, condenado, castigado. Me marchito estúpido, me marchito, y tu lo aceptas, por eso sufres, sufres y sigues sufriendo, lo haces porque me muero y no puedes resucitarme, porque tu mueres también. Estoy podrida.
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A veces parece que el fin es inminente...
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Puta, más encima el bisturí estaba gastado
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Soy una mala novia, una pésima amiga, doy asco como compañera, soy una mierda de persona. Pero, al menos, intento ser una buena hija.
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Abandonos escondidos tras un día nublado.
Puertas cerradas, teléfonos descolgados, juntando las cortinas
para que los rayos de la injusticia no traspasaran su piel.
De un golpe rompió su timbre, desenchufó su computador...
Sólo por un motivo. Ella odia sus cumpleaños
y el cinismo que lo rodea, por eso siempre ha sido
"algo rara"
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Patética. Sí, patética. Lo soy, lo estoy.
Tus palabras ya recitadas... cuando me las dices
suenan como la caca de la caca.
Idiota, estúpida y patética.
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Soy una desterrada de mis sentimientos,
una nebulosa... Una célula de nada.
Quien odia y respeta a los dioses,
la que sufre y puta que sufre con la injusticia
porque a veces... La vida es injusta y dolorosa.
Y soy feliz, siempre, cuando sufro y cuando sonrío...
Pero ella, tan buena, tan luchadora no se merece
lo que le ha tocado, tanta sangre y sudor perdidos.
No debería respetar a Dios, él debería arrodillarse ante
las víctimas de las jugarretas de anda saber quien,
aquellos mortales que caen más abajo del núcleo de la tierra,
y que sin uñas llegan a la superficie.
Y me saco el sombrero por ellos...
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Estoy descompuesta mentalmente,
se me caen los pensamientos,
me abandona la cordura tal como las hojas dejan a los árboles.

Agoniza mi tranquilidad,
las pesadillas inmovilizan mis brazos,
y acá estoy lamentándome.
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"Cuando nos transformamos radicalmente, nuestros amigos, los que no se han transformado, se convierten en los fantasmas de nuestro propio pasado; su voz resuena en nuestros oídos como si viniera de la región de las sombras, como si nos oyésemos a nosotros mismos, más jóvenes, pero más duros y menos maduros."

F. Nietzsche

Charles Bukowski

No era mi día. Ni mi semana, ni mi mes, ni mi año. Ni mi vida. ¡Maldita sea!